<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404</id><updated>2011-07-08T07:39:17.015-07:00</updated><title type='text'>Here, there and everywhere</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>19</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-6007252330244504836</id><published>2011-05-09T22:16:00.000-07:00</published><updated>2011-05-09T22:29:50.483-07:00</updated><title type='text'>del 10 de mayo y otros sujetos</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;Cuando alguien se enoja, las “malas” palabras de su idioma afloran con fuerza, algo así decía Octavio Paz en su Laberinto. Uno puede hacer arte con sus sentimientos, pero ¿qué hacer cuando no bastan las palabras más bellas ni la amplia gama de colores en el universo? Una opción, la que eligieron el domingo 8 de mayo miles de mexicanos, es simplemente gritar con toda la fuerza de la indignación: “¡Estamos hasta la madre!”.&lt;br /&gt;Por años, maldecir y reproducir maldiciones estuvo prohibido en los medios de comunicación nacionales. Poco a poco, el público se acostumbró a las maldiciones en los programas de comedia y en las caricaturas de prensa. El humor justificaba la palabra “mala”. Ayer no hubo humor en el Zócalo. Miles de mexicanos llegaron desde todos los extremos al centro simbólico del país para realizar una terapia colectiva y compartir una esperanza agonizante. Para exigir paz y alto a la violencia, cuatro palabras resonaron frente a Palacio Nacional: “¡Estamos hasta la madre!”.&lt;br /&gt;Después de los discursos y el rosario de testimonios de dolor e impotencia, después de la peregrinación de tres días y la memoria lacerante, esas miles de voces callaron cinco minutos y en el silencio flotó sólo el resonar de las campanas de la catedral y la música prehispánica para turistas. Estamos en México, decían los sonidos, y estamos hasta la madre, decía el silencio vestido de blanco.&lt;br /&gt;¿Qué puede hacer un poeta si ya no puede escribir “buenas” palabras? A Javier Sicilia le arrebataron un hijo y él entonces arrebató una frase del listado de maldiciones populares mexicanas. ¿Qué más escribir cuando la belleza se baña de sangre? “¡Estamos hasta la madre!” fue un sólo estruendo de quienes no olvidan, la frase que es de todos y de nadie, ¿quién es el autor? No importa. La frase apareció en carteles y camisetas. El nuevo mantra hizo eco en los edificios coloniales y los restos de imperio azteca aplastado.&lt;br /&gt;El 8 de mayo, la plaza central del país fue tomada como fue tomado el lenguaje. Nadie pidió permiso porque la muerte tampoco lo hizo. Y entre todas las palabras que pudieron elegirse, se eligió una frase sin traducción y que, sin embargo, no requiere sinónimos ni complementos para ser la más fiel representante del dolor del país que la origina mientras la grita con la fuerza que aún queda: “¡Estamos hasta la madre!”. Y la ironía inevitable estuvo en las voces de tantas madres hoy sin hijos que lo gritaron.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-6007252330244504836?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/6007252330244504836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=6007252330244504836' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/6007252330244504836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/6007252330244504836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2011/05/blog-post.html' title='del 10 de mayo y otros sujetos'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-6036790179236141023</id><published>2010-06-06T11:00:00.000-07:00</published><updated>2010-06-06T11:44:07.433-07:00</updated><title type='text'>abc</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/TAvjdv3PkvI/AAAAAAAAAF8/FIghStd-uro/s1600/DSCN7922.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5479723471830225650" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/TAvjdv3PkvI/AAAAAAAAAF8/FIghStd-uro/s320/DSCN7922.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;En Sonora nunca protestábamos en las calles. Eso de salir a la calle, tomar pantarcas y gritar consignas siempre fue algo de los "mexicanos del sur" -osea, de Sinaloa para abajo-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;En Sonora, pocos empleaban el argot que cualquier estudiante de la UNAM puede utilizar de alimento diario: "conciencia ciudadana", "movimientos sociales", "solidaridad"... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;En Sonora, según la prensa, nunca pasa nada o pasa todo -y todo son las "guerras" del narco y nada más-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;En Hermosillo, Sonora murieron 49 niños quemados en una guardería hace un año. Sonora desde entonces no ha vuelto a ser igual. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;Estábamos tan desacostumbrados a las manifestaciones que en la primera marcha que se llegó hasta el frente del palacio de gobierno en Hermosillo, muchos rostros reflejaron el miedo, muchas bocas enmudecieron para no gritar la consigna de los atrevidos: "Bours asesino". Sin embargo, al marchar no importó la filiación política, religión o clase social.  Al marchar fuimos una sola ciudad buscando respuesta a lo que nos había pasado de pronto, sin más culpa que haber confiado en nuestra propia elección. También a eso estábamos desacostumbrados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;Estábamos tan desacostumbrados a protestar que en las manifestaciones en el DF, nuestros gritos temerosos eran opacados por los de los chilangos solidarios a la causa: "Sonora, hermano, el DF te da la mano"/ "Los niños de Sonora también son nuestros hijos". Las marchas aquí no fueron de silencio sino de gritos por la justicia; y la justicia no sólo para el caso de los 49 niños, sino para los presos políticos, los trabajadores desplazados, los desaparecidos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;Estábamos tan lejanos -geográfica y culturalmente-, que hasta que nos tocó, no estabamos acostumbrados a reclamar por las otras injusticias que hoy se fusionaron con nuestro propio dolor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;Nunca entendí a quienes protestaban sin conocer de fondo las razones de un movimiento. Quizá por eso rehuía las marchas. Porque entender lleva tiempo, y las marchas tienen hora y trayectoria fija. No obstante, la marcha por los niños de la Guardería ABC de Hermosillo, no fue mi primera marcha, pero sí la primera en la que cada paso era consciente, la primera que no fue impulsada por mis extraños deseos antropológicos-turísticos de vivirlo todo en modo de observador-participante. Porque uno puede no entender los huecos oscuros de la historia, la política, la ideología, pero cuando 49 niños inocentes mueren, no hay más qué entender. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;Cuando marchas por un Paseo de la Reforma desolado de autos, porque para que marches ha sido desolado, hay una sensación de apropiación del espacio público que hace entender esa adicción dominical a las marchas en la capital del país. ¿Sirve de algo marchar? Sobre la avenida más mítica de la Ciudad de México, uno ve el Ángel de la Independencia y el autobús cargado de turistas pasar y hacernos objeto de su cámara desechable, porque quizá seremos una muestra más qué llevar a los amigos de su exótica ventura tercermundista. Si sirve de algo marchar es quizá para mantener la ilusión de que la calle es nuestra y la esperanza de que siempre habrá quién comparta nuestra ilusión. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-6036790179236141023?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/6036790179236141023/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=6036790179236141023' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/6036790179236141023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/6036790179236141023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2010/06/abc.html' title='abc'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/TAvjdv3PkvI/AAAAAAAAAF8/FIghStd-uro/s72-c/DSCN7922.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-1057474428689696482</id><published>2010-02-08T09:50:00.000-08:00</published><updated>2010-02-08T10:03:12.055-08:00</updated><title type='text'>Historia de una entrevista jamás terminada</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#993399;"&gt;¿Qué se pregunta a quien ha recibido miles de preguntas? ¿Qué se pregunta a quien ha hecho y se ha hecho tantas preguntas en su vida? La noticia de la muerte de Tomás Eloy Martínez me llegó justo el día que iba a retomar mi tesis sobre la influencia de su obra en el periodismo y la literatura latinoamericana, después de mi viaje a Argentina y mi semifallida búsqueda de sus respuestas que sólo me dieron más preguntas, ahora sin contestar. Si de algo me aseguro cada vez más en mi trabajo como periodista es que la entrevista es un recurso bastante inútil para aplicarse a los escritores. ¿Para qué buscar una interpretación más allá de su obra misma? En su literatura están las respuestas a todo lo que pase por nuestra mente y que tenga realmente importancia respecto a los autores. ¿Por qué entrevistar entonces? Tal vez sólo por tener el pretexto que no tienen los &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/S3BRS81XOxI/AAAAAAAAAF0/h_QJvvUiFXk/s1600-h/DSCN7891.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5435934136245631762" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/S3BRS81XOxI/AAAAAAAAAF0/h_QJvvUiFXk/s320/DSCN7891.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;comunes mortales para tener frente a frente a quien pareciera inalcanzable, para tener una anécdota que contar al final del día o de nuestra carrera.&lt;br /&gt;A conocer la obra y vida de Tomás Eloy Martínez le he dedicado dos años de mi propia vida. Sólo dialogué con él cuatro veces. De mi primer encuentro, dependen todos los demás, y mi propia vocación e interés por un tipo de periodismo que más que género narrativo parece una especie de secta en que pocos coincidimos con Tomás. No es lugar aquí para analizar la estética de su escritura, su propuesta de fusión de géneros periodísticos y literarios, ni la relación personal y colectiva de la Argentina con su historia que impregnan sus novelas. No es lugar para esto, pero sí para saber que esto precisamente ha sido la motivación vocacional que muchos compartimos gracias a él.&lt;br /&gt;Era 2004, yo era parte de un “viaje de estudios” de la escuela de Letras de la Universidad de Sonora a la Cátedra Cortázar, una especie de groupies pero de escritores latinoamericanos. Ya se conocía en Argentina la mayor parte de su obra por la que ahora es célebre: La novela de Perón, La Pasión según Trelew… Pero en México hacía su presentación estelar con una nueva edición de Santa Evita, luego del revuelo de la figura de Eva Perón con el musical de Broadway y la película protagonizada por Madona. Por ello quizá aquella tarde pocos repararon en el discreto hombre de cabello todavía más negro que blanco, traje azul oscuro y porte erguido, que saludaba a las leyendas del “boom” como el entrañable amigo que era. El recinto de la Universidad de Guadalajara se llenó de estudiantes de letras y periodistas nacionales que sólo deseaban autógrafos y declaraciones de “los grandes” del evento: Gabriel García Márquez, José Saramago y Carlos Fuentes.&lt;br /&gt;Sólo una aprendiz de periodista se atrevería a ponerle en frente una grabadora a un escritor de ese tamaño, sin la certeza exacta de qué preguntar, y sin haber leído uno solo de sus libros. Lo confieso, lo único que tenía entonces de periodista era ese instinto de correr detrás de la noticia y no dejar escapar la oportunidad de tener algo qué publicar. Y sin embargo, de Tomás me sorprendieron su cristalina mirada de ojos profundamente azules y melancólicos, la seguridad y elegancia de dandy viejo, la humildad para dedicarle casi media hora a una joven que no representaba a ningún medio importante y la generosidad para escribir la dedicatoria más bella que he recibido en la novela Santa Evita (que entonces no había leído pero que sería mi tema central de tesis de maestría en Estudios Latinoamericanos cuatro años después): “Para Liliana, con gratitud por sus preguntas.”&lt;br /&gt;Cuando el año pasado viví en Argentina cinco meses, ya era una groupie más especializada. Me dediqué a buscar pistas sobre T.E.M., que aún estaba en Nueva York cuando yo llegué a su tierra, procedente irónicamente de N.Y. Así conocí a su hijo Gonzalo, quien me enseñó a ver en Tomás a un ser humano como todos, que ama y sufre. A su ahora viuda, Gabriela Esquivada, que cuidaba de él con una admiración profunda. A Noé Jitrik y Roberto Ferro que me acercaron a su obra desde la academia y sus recuerdos de amistad.&lt;br /&gt;En su natal Tucumán confieso que busqué su casa pero sólo encontré un estacionamiento; la tarde de ese día conocí a María Eugenia, su amiga de la infancia que a pesar de sus achaques de profesora universitaria jubilada aún ríe al recordar los paseos al campo con el galán “Tomasito”. Al día siguiente María Santillán me abrió las puertas del archivo de La Gaceta, el periód&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/S3BRSm5Y-rI/AAAAAAAAAFs/YNeAwIxyknI/s1600-h/DSCN7892.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5435934130356943538" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/S3BRSm5Y-rI/AAAAAAAAAFs/YNeAwIxyknI/s320/DSCN7892.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;ico donde el talento del escritor se hizo público por primera vez. Entre las carpetas con ineludible olor a tinta guardada dedicadas a T.E.M, pude observar textos en papel amarillo, mecanografiados y adornados con las correcciones del autor a mano.&lt;br /&gt;Otra tarde en un café de Recoleta, en Buenos Aires, su primer editor y aún director y propietario de este diario, Daniel Dessein, me compartiría los primeros años del Tomás periodista que él se enorgullece de haber descubierto: Martínez tenía sólo 16 años cuando a través de su padre, que trabaja como obrero en las prensas, le hizo llegar al director un primer texto sobre Elliot. Dessein lo leyó con desconfianza, pero se sorprendió por la forma de adjetivar de Tomás y empezó a publicarle reseñas de cine, teatro y libros a pesar de las fuertes críticas de los escritores consagrados locales, quienes advertían que Tomás jamás llegaría a ser buen escritor.&lt;br /&gt;“Tomás en aquel tiempo era católico militante, venía del catolicismo liberal, pero muy rápidamente se fue apartando de sus orígenes. Era un hombre tan ferviente que incluso cuando participaba en las procesiones de Tucumán en lugar de llevar la vela en un portavela, la llevaba en la mano para que la cera le quemara”, todavía recuerda su primer jefe de un escritor que, en sus inicios, para titular sus cuentos abría la Biblia y elegía una frase al azar.&lt;br /&gt;Si dejó su tierra gracias a una reseña de cine que le gustó a un editor del diario La Nación, también por la libertad de seguir criticando cine a su modo fue que se quedó después un año sin trabajo, ya en la capital argentina. “Cuando le pidieron que dejara de hacer críticas sobre películas de Hollywood porque estaba en riesgo la publicidad del periódico, Tomás dijo: ‘mi trabajo está en venta, mi firma no’”, me narró Dessein, casi como si él mismo hubiera estado ahí.&lt;br /&gt;Como sus personajes se confunden, se diluyen y se pierden en las calles de Buenos Aires, Tomás se me escapaba cada vez que estaba a punto de encontrarlo. Su enfermedad avanzaba cada vez más, y cada vez menos deseaba entrevistas. Hablé por teléfono con él desde un locutorio de Avenida de Mayo, él estaba seguramente a unas cuadras, en su casa de San Telmo, pero su voz cansada y apenas audible me invitó a la prudencia. Hablamos de su amiga Elena Poniatowska. “Yo quiero mucho a Elenita, pero no hacemos lo mismo”, y eso bastó para rebatir mi idea de comparar su obra con alguna otra.&lt;br /&gt;La segunda y última vez que lo vi en persona fue en una selecta rueda de prensa en las oficinas de Alfaguara Argentina a causa de la reedición de su obra completa y el Premio Ortega y Gasset. Ahí se atrevió a regalarnos una edición muy especial de Bazán, que no era de Alfaguara sino de Eloísa Cartonera, una editorial de niños de la calle. Ahí también fue que me compartió su última enseñanza sin saberlo: “Los narradores escribimos sobre lo que sabemos para aprender aquello que no sabemos, para conocer aquello que no conocemos; en verdad, la escritura de novelas, como la escritura en general y el periodismo, es una exploración de caminos desconocidos, inexplorados, la búsqueda de luces que vislumbramos pero no vemos”.&lt;br /&gt;Su muerte no estaba en mi plan de investigación de tesis. Como no lo estaba quizá en su plan inmediato, al menos no cuando dijo aquella tarde entre sus colegas periodistas que había decidido retirarse de la docencia en Rutgers University para dedicarse a escribir, que habría que cambiar su curriculum de “profesor residente y profesor distinguido” a “profesor emérito”, pero sólo a partir de junio de 2010, “todavía queda un año para eso”, dijo con la despreocupación de una paciencia alegre que sigue guardada en mi grabadora. Y con la misma paciencia estaba trabajando, me contó, en un libro que le había encargado una editorial inglesa para una colección de historias sobre mitos griegos; él narraría algo sobre el Olimpo, pero, de nuevo, desde la historia de su país como punto de partida: “Es muy difícil insertar el Olimpo de los dioses griegos en esa realidad siniestra, pero algo que no tiene que ver con la realidad pero que sí desemboca en la realidad argentina está en ciernes”.&lt;br /&gt;Aquella primera imagen en Guadalajara de escritor dandy –aún cuando afirmara que el verdadero galán del grupo era Carlos Fuentes-, contrastó con mi última imagen de un hombre que doblaba las rodillas al caminar tomado cariñosamente de los brazos por sus hijos Ezequiel y Gonzalo. Fue esa última vez que lo vi cuando prometió contestar mis preguntas por e-mail. La respuesta que recibí ya en México, fue la última que recibiré de él: “Por lo general, cumplo siempre con lo que prometo. Pero en este caso tengo que pedirte disculpas porque mi salud no anda bien y mis energías son escasas.” Y a espera de rendirle en mi trabajo el mayor homenaje que pueda, me quedo con sus libros y con las preguntas de una entrevista nunca finalizada, preguntas descartadas para siempre porque, de cualquier forma, ¿qué preguntar a quien vivió de buscar respuestas para sus propias preguntas?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-1057474428689696482?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/1057474428689696482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=1057474428689696482' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/1057474428689696482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/1057474428689696482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2010/02/historia-de-una-entrevista-jamas.html' title='Historia de una entrevista jamás terminada'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/S3BRS81XOxI/AAAAAAAAAF0/h_QJvvUiFXk/s72-c/DSCN7891.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-3139834676469910288</id><published>2009-05-16T14:15:00.000-07:00</published><updated>2009-05-16T14:20:43.541-07:00</updated><title type='text'>Gripe porcina en el exilio</title><content type='html'>Cuando atravesé la frontera de Bolivia con Argentina hace unos meses, me sorprendió que mi pasaporte hubiera sido visado por 90 días de estancia en menos de 20 minutos, sin que un oficial de aduana me haya siquiera visto. Después de más de 20 horas de viaje agradecía la tradición de buenas relaciones diplomáticas de México con el mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorpresa comprensible para quien la experiencia de frontera terrestre ha sido con “la frontera” (la gringa claro). Incomprensible quizá para los bolivianos y peruanos que seguirían esperando por seis horas promedio –incluyendo sol de mediodía y radiografías para comprobar que no eran traficantes de cualquier cosa- en la fila de la que a mí y a un grupo de canadienses y europeos nos habían sacado de inmediato. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misma escena –pero con oficiales observándome por un minuto al menos- se había repetido cuando llegué por primera vez al aeropuerto de Ezeiza y cuando regresé de Chile por la cordillera andina. Sólo observar el pasaporte mexicano, bastaba para que sonrieran y me hablaran de su admiración por mi país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace una semana el anuncio de la epidemia de gripe porcina en México hizo que los noticieros argentinos cambiaran sus notas de trifulcas y asesinatos locales, el grave riesgo de contagio nacional por dengue y los viajes de Cristina K –los partidos de futbol nunca- por los alarmantes reportes del peligro de pandemia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes la respuesta a la pregunta de siempre cuando tienes cara de extranjero –“¿de dónde sos?”- provocaba primero sorpresa –siempre suponen que soy colombiana o venezolana, ¿me harán falta las trenzas y el reboso? ¿qué es ser mexicano para ellos?- y luego una serie de lugares comunes: el Chavo del Ocho, Pedro Infante, Thalía, los tacos, el mariachi, el tequila, el “ají”, las fajitas, etc.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, a la misma respuesta en puestos de artesanías, locales de revistas, en la panadería de siempre, sigue un incómodo silencio –lo cual me hace pensar que quizá sería mejor que sigan pensando en mi aparente colombianidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los noticieros repitiendo el binomio “México-gripe porcina” se empezaron a reproducir a ritmo vertiginoso en los restaurantes, los taxis, la escuela, las conversaciones de café, hasta que llegó la gota del vaso casi lleno: cerrar aeropuertos a México (o más específicamente, a las aerolíneas mexicanas). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta entonces toleraba los escándalos mediáticos -visiblemente más alarmantes si se comparaban con las versiones mexicanas-, pero la psicosis llegó demasiado lejos cuando impidieron que mi madre viniera a visitarme  –¿alguien habría pensado hace dos meses que se iba a desatar una epidemia en México, que correría riesgo de pandemia, que Argentina sería el primero en darnos la espalda?- Empecé a sentirme radioescucha del legendario programa de Orson Welles.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de las historias en televisión nacional donde la culpa de origen tenía que ver siempre con México (desde los regresos vacaciones de Cancún hasta el miedo de un chofer por transportar turistas mexicanos), la medida parecía tranquilizar a los porteños; aunque no al taxista que trasladó a mi prima –mexicana- desde el aeropuerto a mi depa: ¿cómo pudo llegar?, le preguntó ingenuamente sorprendido, como si el anuncio de cancelar vuelos provenientes de México, impidiera que los mexicanos llegaran vía Estados Unidos, Perú o Chile. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si logra regresar a México en unos días, mi prima no se llevará los recuerdos de un país que expresa -¿expresaba?- su alegría por recibirnos y que yo me llevaré con cariño –si también logro salir-. Sí le quedarán los miedos al mostrar el pasaporte, la imagen de los tapabocas en museos y demás lugares turísticos ante turistas “como ella”, las preguntas incómodas sin respuesta porque no hay respuesta –¡ni imaginar que ahora alguien desee compartirnos generosamente unos mates!-. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante aproximadamente 20 mil casos de personas afectadas por epidemia de dengue amazónico que ha llegado hasta la capital –las cifras son inciertas-, la frontera con Bolivia no se ha cerrado; ante una amenaza que no ha confirmado muertes acá, hace una semana Argentina se convirtió en el primer país en cerrarnos el paso (luego el “espíritu latinoamericanista” seguiría presente con Cuba y Perú). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea porque el gobierno argentino cuida de su pueblo como se ha manejado aquí, sea por medidas drásticas sin pruebas científicas como lo declaró la OMS o por discriminación como se ha dicho en México, la situación de tintes apocalípticos hace mella alrededor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hechos traen a la memoria otros hechos, la grieta histórica se abre de nuevo: el exilio durante la dictadura, los convenios comerciales, la política de reciprocidad, la amistad diplomática en peligro. Y a mí cada noticia me trae la imagen de mi madre que hace y deshace su maleta, mientras después de una semana de vuelos en “stand by” hasta nuevo aviso por la tarde, sólo el embajador argentino en nuestro país se atreve a enfrentar a los ofendidos mexicanos con un disculpe las molestias que esto le ocasiona.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-3139834676469910288?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/3139834676469910288/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=3139834676469910288' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/3139834676469910288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/3139834676469910288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2009/05/gripe-porcina-en-el-exilio.html' title='Gripe porcina en el exilio'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-1813369713409892478</id><published>2009-04-02T12:08:00.000-07:00</published><updated>2009-04-02T12:23:52.215-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>La muerte trajo al frío o el frío trajo a la muerte, quién sabe, pero cuando mi compañera de departamento sintió miedo por el aire que movía las puertas seguramente no imaginó que al día siguiente los noticieros porteños amanecerían con una imagen inmóvil que quizá explicara, lejana y místicamente, su intento de premonición: el imponente Congreso de la Nación cercado de flores de muerto, una larga fila de personas de variada edad con iguales narices rojas y un tráfico detenido al borde del parque en el que desemboca la gran Avenida de Mayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ex-presidente muerto: Raúl Alfonsín. Luto nacional de tres días. A las nueve de la mañana no significaba mucho ni para mí ni mis amigas mexicanas. En México se hacen aglomeraciones más grandes cada domingo en un zócalo incomparable en dimensiones con las plazas bonaerenses. En México el luto puede ser por Cantinflas o Pedro Infante, pero no por expresidentes. En México no hubo una dictadura con 30 mil desaparecidos y por tanto no hubo inmediatamente después un primer presidente elegido democráticamente y ahora llorado por 85 mil personas al pie del ataúd.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir a la calle, el viento helado me sorprendió después de días de 35 grados. No era un día como todos. Hacia las 10, empezé a entender por qué Tomás Eloy Martínez –el escritor argentino culpable de que yo esté aquí- insiste en que la historia argentina siempre vuelve sobre sí misma –quizá como Hegel pero con más pesar-. Hace una semana la ciudad ya había refrendado el dolor de la memoria que no muere al conmemorar la dictadura militar y justo a un día de recordar la derrota contra los ingleses en la guerra de las Malvinas, muere un presidente elegido democráticamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 11 estaba más allá del fastidio de verme obligada en todo café –y en Buenos Aires brotan tan de sorpresa como “los sin techo”- a dar seguimiento a la sosa cobertura informativa que no mostraba ni otro congreso ni otra larga fila ni otras flores. La oficina central de DHL Argentina me había amablemente informado que debido a una restricción de aduana el paquete que esperaba no podía ser reclamado sin un pago de 60 dólares y un cambio en el nombre del destinatario, y el cambio no podía hacerlo hoy porque ya estaban a punto de cerrar, ni mañana por el asueto a causa de las Malvinas, ni el viernes porque seguía el luto nacional, “porque sabe, se nos murió un expresidente y bueno…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sí empezaba a sentir –de manera frívola y egoísta, sí- el peso de la historia de un país ajeno. Las ideas de Martínez fueron totalmente comprobadas hacia el mediodía, cuando un oficinista chilango tuvo como única respuesta a mis quejas estilo norteño (casi a gritos argentinos), la más irrazonable y a la vez ahora irrebatible respuesta: “De Argentina no nos hacemos responsables, en ese país cambian las leyes todos los días”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/SdUQmag-puI/AAAAAAAAAFg/eGG0G0KhKsM/s1600-h/0000159367G.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/SdUQmag-puI/AAAAAAAAAFg/eGG0G0KhKsM/s200/0000159367G.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5320176786946828002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un oficinista sentado solo al lado de mi mesa también sola quiere que comprenda mejor la importancia del día: “No se ha visto algo igual desde que murió Perón en el 74”, mientras ambos observamos el televisor del restaurant que sigue en la misma imagen: congreso, gente, flores; el congreso que con sus altas columnas tan romanas y blancas se ha convertido en una especie de faraónica tumba.&lt;br /&gt;A las 2:30 ya no hay nada que hacer por la retención de mi paquete, la aduana ha cerrado oficinas en Ezeiza y en las oficinas de DHL me miran sin misericordia, no hay más que hacer, es natural que todo cierre hasta el lunes, y me repiten: que hoy se murió un expresidente, que  mañana hay que recordar a las Malvinas perdidas y el viernes seguir recordando también al expresidente –“son tres días de luto nacional y bueno…”-, y el fin de semana ni pensarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termino por aceptar el curso del día y de la historia que se asoma al presente y distorciona lo cotidiano. Sin esa retención sinsentido de mi envío en aduana, sin haber salido a la calle ese día de frío y muerte, no hubiera entendido mejor –quizá- a Tomás, me consuelo. Camino derecho sobre Avenida de Mayo las menos de diez cuadras que me separan del lugar del duelo. En menos de cinco minutos tengo frente a mí al mismo congreso que observé todo el día en la tele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcanzo a llegar hasta Callao y Rivadavia, “si quiere hacer cola para verlo llegará como a medianoche”, me advierte una señora; encuentra cómodo el lugar que yo he elegido tras la reja que divide a los que hacen fila y los que miran a los que hacen fila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para poder observar las flores, la fila de gente y los fotógrafos pululando orgullosos de su carnet, levantamos una de las mantas –“sos nuestra bandera, juventud radicalista”-. Raúl Alfonsín fue el mejor presidente que ha tenido la Argentina, cuenta la mujer; luego también cuenta que es profesora universitaria jubilada, socióloga, que no estuvo para votar por él porque aún estaba exiliada en Centroamérica, que justo un año antes ella y su esposo habían sido torturados y desaparecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nuestro pequeño mirador se acerca una mujer visiblemente más vieja. “Tengo 79 años y ya he visto mucha mierda”, declara con desparpajo. Con ver las flores y la gente se conforma, murmulla a mi oído, ¿con ver a la presidenta también?, pregunto para provocar, “no, ésa está en Inglaterra, siempre está viajando, tal vez venga Néstor, pero mejor que ni se acerque, lo van a silvar; o mejor sí, para que se dé cuenta de la realidad”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando vi salir a la gente con la cara inchada, los ojos acuosos, olvidé un poco mi egoista preocupación por el envío retenido en aduana. Se escuchan las juventudes radicalistas, las juventudes y viejetudes; se escuchan al cantar el himno nacional, cantar el nombre, cantar un sólo nombre. “Yo era peronista entonces, pero él era buena persona, se hizo querer”, me dice Juan Ramón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo inició en el 83, me dice mi nuevo compañero de mirador. Al saber que soy mexicana trata de encontrar el equivalente: “Con ustedes estaría Alfonso Mateos”, no lo corrijo, bastante que sepa a medias el nombre de un presidente que nunca fue el suyo. Vuelve a conjeturar: “Usted tendría unos cinco años”, entonces sí lo corrijo: “En ese año nací”. No hay duda, la historia se devuelve y a todos nos toca parte del pasado, aunque no haya sido el nuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La multitud silenciosa me sorprende. En México ya estarían vendiendo tacos, agua, fotos del difuntito. Aquí hay que salir del perímetro luctuoso para vislumbrar de nuevo la vida, la vida de acá: los mismos mendigos en sus casas de colchones malolientes acampando en los recovecos de plazas y dinteles de edificios destartalados, los mismos turistas con sus cámaras digitales disparando sin ton ni son sobre los edificios no destatalados, los mismos argentinos con sus mismos piropos argentinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace una semana la marcha –con mucha de la misma gente quizá- iniciaba en congreso para terminar en la Casa Rosada; ahora la Avenida de Mayo sólo giró la dirección de la corriente y la Avenida 9 de Julio sigue siendo el eje de una memoria que se manifiesta, el eje de todas las edades, credos, clases sociales y partidos políticos, las lágrimas tienen la misma sal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al frío del día de la muerte se le suma la melancólica lluvia del día del entierro. Los periodistas de la vieja guardia empiezan a compararlo con el día también lluvioso del entierro de Juan Domingo Perón, “salvando las distancias”, se defienden sin abundar sobre la especificidad de las distancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amanece con lluvia y la televisión sigue con su congreso, las flores y ahora el féretro: un cuerpo como muñeco de cera, frente y manos besadas como niño-dios en pesebre; “¡argentinos locos!”, exclama la compañera de depa chilena al observar las imágenes del cuerpo sin vidrio que separe al muerto de los vivos. El inconfundible Canon en Re de Debussy aumenta la atmósfera romántica de los improvisados documentales televisivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cómodo zapping desde el televisor de mi departamento para extranjeros -la ciudad hoy es para los nacionales-, observo el traslado del cuerpo de Alfonsín hacia la Recoleta. En el Pere Lachaise porteño estará sólo “momentáneamente”, insiste en recordar el reportero de TV República. “Momentáneamente” descanzará en paz, mientras se le busca otro lugar, mientras se le construye un monumento y quizá una avenida, un parque, una estanción de “subte”. Entonces recuerdo de nuevo las ideas de Martínez: este país tiene una atracción especial por los cuerpos, y más por los cuerpos muertos. Lo decía por Evita, por Perón, pero también, ahora entiendo, por toda la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-1813369713409892478?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/1813369713409892478/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=1813369713409892478' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/1813369713409892478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/1813369713409892478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2009/04/la-muerte-trajo-al-frio-o-el-frio-trajo.html' title=''/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/SdUQmag-puI/AAAAAAAAAFg/eGG0G0KhKsM/s72-c/0000159367G.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-4721901035327189229</id><published>2008-09-01T19:54:00.000-07:00</published><updated>2008-09-03T21:03:27.041-07:00</updated><title type='text'>Campesinos al desnudo</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span style="color:#993399;"&gt;"Por aquí señorita, no se preocupe, ahorita están pacíficos, no van a hacer nada", me indica la mujer policía, quizá reaccionando a mi desorientación, quizá a la sorpresa de todo ciudadano que camina por Morelos y Bucarelli al mediodía de ese jueves. Las macanas, las pistolas, las esposas, los escudos, la mirada alerta, parecen no significar más que rutina para ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Armada de pies a cabeza, la mujer custodia a otras cinco mujeres que exhiben lo contrario: su cuerpo desnudo, caf&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/SLytlHnROQI/AAAAAAAAAD4/r0IGKjzy8Do/s1600-h/campesinos2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241254919562934530" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 328px; CURSOR: hand; HEIGHT: 224px" height="277" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/SLytlHnROQI/AAAAAAAAAD4/r0IGKjzy8Do/s400/campesinos2.jpg" width="370" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;é con leche, oscuro chocolate, los senos, las caderas, la carne gruesa y suelta bailando al son de la batucada. Uno, dos, uno dos, el mismo paso, los mismos rayos de sol cayendo sobre sus negros, largos y sudorosos cabellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre los siguen, me dice la mujer policía, casi cuatro meses siguiéndolos. También los sigue don Carlos, vendedor de cacahuates y demás frituras a cinco pesos la bolsita, “a veces me compran, no siempre, pero yo los sigo a dónde van”, sonríe con su piel morena y su camisa a cuadros, casi se confunde con la marcha, sólo a unos pasos, aunque con camisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge, el chico del puesto de revistas, más bien se queja, este día venderá menos porque han cerrado la calle, “lo que me han comprado son revistas de espectáculos, nada de política”, ironiza. No entiende por qué vienen a protestar hasta aquí: “les pregunté que cuál era el salario mínimo que ganaban y me dijeron que 100 pesos al día, aquí es menos, yo trabajo 12 horas para ganar eso, ellos sólo cuatro, pero me dijeron que su trabajo es más pesado y sin descanso, bueno, todo tiene sus pros y sus contras”. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#993399;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el templete de rústica madera los pies de las mujeres se raspan pero no dejan de seguir el ritmo, muestran sus cuerpos y su descontento, con sólo un mínimo cartel blanco: “Gobernación nos engaña”; las negras letras cubren su pubis, lo único que han dejado oculto, quizá sólo para dejar espacio a la gran evidencia, a las frases de su protesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No son modelos profesionales, pero exhiben sus cuerpos con el mismo valor que sus demandas. La desnudez no es completa para los hombres, pero exhiben su camisa al aire y detienen el tráfico en una pasarela que remite a ritos prehispánicos –uno, dos, uno dos, rodillas flexionadas al compaz de tres viejos tambores. Mezclilla deslavada o raído poliéster de la cintura para abajo, hacia arriba sólo piel tostada en variedad de texturas: esquelética, apergaminada, canosa, abultada, piel expuesta al sol, a las miradas, a lo que venga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque la ausencia de camisa es la bandera de los campesinos veracruzanos que no encontraron mejor forma de protesta que quitarse la ropa en pleno centro de la capital mexicana. Los paseantes, desprevenidos, no entienden lo que dicen, su canto emerge del plástico con rostro de Fox que cubre las cabezas, es una mezcla de gemidos, himnos, porras, ánimo a sí mismos, sólo para sí mismos.&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241254767072355698" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/SLytcPirpXI/AAAAAAAAADw/buGndD3Avjk/s400/campesinos1.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;De lejos, el rito de lejos parece un partido de futbol de barrio, de cerca, en medio, el calor húmedo y el olor a sol y sal, a ropa sucia, se contagia, se transmite de un cuerpo a otro como traido de la costa que han dejado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El juego, sin embargo, no tiene medio tiempo; y no hay balón sino palabras: la palabra como único instrumento, para pelear sus tierras, pero también para responder a los autos que enojados suenan el agudo claxon,para piropear a las pocas mujeres que se atreven a cruzar la calle, su calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque Celia se escapó, ríe pícaramente desde la esquina frente a las mujeres desnudas, “el día que decidieron encuerarse yo no fui a la junta, por eso no me tocó”, “¿y tú no te quieres quitar la ropa?”, pregunto mientras echo a su lata de colecta las pocas monedas que traigo de cambio. “Pues no es que una quiera, los líderes te obligan, pero yo ya me escapé”, y Celia sigue su camino, se pierde entre los peatones buscando llenar su lata blanca de monedas para la causa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La causa es la misma para Amalia Pilar Rodríguez. A ella no la encueran ya, tiene 70 años de edad, y 20 viajando de Poza Rica al D.F., peleando por sus 5 hectáreas de tierra. Resguarda también su rostro, no con máscaras foxianas, sino con una gran manta que habla por ella: “Quieren petróleo huasteco, pero no quieren indios huastecos”. Su mirada atraviesa la mía con temor, “mire a esos policías juntos, están planeando sacarnos, quieren sacarnos de aquí”. Su temor impide más palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzo la calle hacia Reforma. El calor sofocante de los cuerpos al sol disminuye hasta devolver la frescura, los edificios, el olor a carne al pastor de un puesto ambulante donde una multitud ajena al bullicio campesino sacia su hambre. Los policías que Amalia teme piden una orden más de tacos, no hay apuro, me dicen, “todavía hay tiempo, van a estar aquí hasta las 3, pero no va a pasar nada, se ven tranquilos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-4721901035327189229?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/4721901035327189229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=4721901035327189229' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/4721901035327189229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/4721901035327189229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/09/campesinos-al-desnudo.html' title='Campesinos al desnudo'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/SLytlHnROQI/AAAAAAAAAD4/r0IGKjzy8Do/s72-c/campesinos2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-5112287705587435553</id><published>2008-05-15T09:30:00.000-07:00</published><updated>2008-05-15T09:39:51.919-07:00</updated><title type='text'>Día del maestro</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663366;"&gt;Para firmar la renuncia a mi último trabajo tuve que ir a la oficina de recursos humanos. La administradora estaba atendiendo a una señora mayor antes que yo, así que me senté a esperar. “Sólo esperamos a que me llamen para que me den la respuesta definitiva y si me dan permiso ahorita mismo se puede ir a su casa, ya no tiene que ir a trabajar”, dijo la administradora; la señora sonrío tímidamente, los ojos se le hicieron agua y volteó a ver a su hija que estaba de pie a su lado; “mi mamá siempre decía que ojalá le dijeran con tiempo para prepararse y despedirse de todos”, dijo la hija. La señora se iba a jubilar después de 30 años de servicio al gobierno del estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento me percaté que la señora era la encargada de cuidar la galería de la casa de la cultura; siempre que iba a reportear al lugar me recibía con una sonrisa y hasta me explicaba de qué se trataba la exposición. Ella también me reconoció, me preguntó que qué hacía, sentí feo decirle que iba a renunciar, pero le dije y le agregué que sólo tenía seis meses trabajando ahí. Ella sólo sonrío de nuevo, como quien observa a un viajero que apenas empaca cuando ella ya regresó del gran viaje. ¡30 años en un mismo lugar haciendo lo mismo! En cuatro años de vida laboral formal yo llevaba ya cuatro trabajos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que me gustaban mis trabajos, muchas veces sentía que un día más de rutina podía matarme. Siempre me han parecido increíble esos casos que he conocido: 50 años tomando fotos, 40 años escribiendo una columna, 30 años contando el dinero de otros; me parece admirable la pasión o la disciplina, o ambas, pero también incomprensible cuáles son los mecanismos que llevan a una persona a levantarse cada día y asistir al mismo trabajo durante toda su vida. Marx diría que porque están enajenados por el sistema capitalista, pero no le crean todo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;br /&gt;Lyotard tiene razón, los grandes relatos han acabado. Quizá porque el respeto, compromiso y disciplina, cuidar el trabajo como algo sagrado, son valores que estos tiempos postmodernos han alejado de las nuevas generaciones de jóvenes que cada vez tardan más en encontrar o en querer encontrar un trabajo formal y que al tenerlo se vuelve sólo algo momentaneo, un tránsito siempre hacia algo más, no una razón de vida como lo fue para nuestros padres y abuelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi papá le faltan tres años para jubilarse de profesor, a mi mamá unos cinco. Los he escuchado quejarse del sistema, de los jefes, de algunos colegas, de los problemas que no pueden resolver, de la carga administrativa (de lo que todo mundo se queja en un trabajo), pero nunca de estar frente a un grupo. La profesión es especial porque se trabaja con personas, porque se influye en ellas, porque se cambia de manera real al menos un poco de al menos una vida (mucho más de lo que muchos teóricos podrían asegurar o tener el privilegio de ver sobre su trabajo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cambiar el mundo en pequeño, en secreto, desde un aula es mucho más humilde y discreto que querer cambiar al mundo en gigante, con nombre en los medios o en la historia misma, pero quizá más tangible, emotivo y real. Como periodista creía que podía ejercer alguna influencia en mi realidad, en denunciar problemas y cambiar sociedades; al trabajar como maestra me di cuenta que a veces una clase, una lectura bien elegida, una palabra o un gesto pueden hacer más por seres con nombre, rostro e historia que tengo frente a mí y que también me influyen que todos los artículos que pueda escribir a un indefinido lector al que quizá nunca conozca. Sólo he sido profesora seis meses y por ello reconozco que hace falta mucho para que alguien pueda ser llamado maestro, pero llegar a serlo ofrece tantas satisfacciones que puede hacer olvidar la terrible rutina. Felicidades a todos los maestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-5112287705587435553?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/5112287705587435553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=5112287705587435553' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/5112287705587435553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/5112287705587435553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/05/da-del-maestro.html' title='Día del maestro'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-3233369659190956908</id><published>2008-04-28T20:35:00.000-07:00</published><updated>2008-12-12T18:28:53.353-08:00</updated><title type='text'>Sonora querida...</title><content type='html'>&lt;div&gt;Lo que medio zócalo capitalino traía ayer bajo el brazo... &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5194506884006896338" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/SBaYfUSNYtI/AAAAAAAAACY/2AOu_ikUtLw/s400/156831-G.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-3233369659190956908?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/3233369659190956908/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=3233369659190956908' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/3233369659190956908'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/3233369659190956908'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/04/sonora-querida.html' title='Sonora querida...'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/SBaYfUSNYtI/AAAAAAAAACY/2AOu_ikUtLw/s72-c/156831-G.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-6917481983106027381</id><published>2008-04-09T15:21:00.001-07:00</published><updated>2008-12-12T18:28:53.515-08:00</updated><title type='text'>Leche y lucha de clases</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R_1B0US4T_I/AAAAAAAAACQ/2KaSDCNeDNU/s1600-h/hayden-got-milk.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187374712857579506" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R_1B0US4T_I/AAAAAAAAACQ/2KaSDCNeDNU/s320/hayden-got-milk.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Diálogo con una encuestadora de productos lácteos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;-¿En qué delegación vive?&lt;br /&gt;-Benito Juárez. ¿Es necesario que lo escriba?&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-¿Para qué?&lt;br /&gt;-Para comprobar que puede consumir leche light.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Porque la gente que vive en delegaciones de clase baja no puede consumir leche light.&lt;br /&gt;-¿Ah sí? ¿Por qué?&lt;br /&gt;-Porque las personas de clase baja no se preocupan por su figura y por eso no consumen la leche light y ustedes sí.&lt;br /&gt;-Ah. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-6917481983106027381?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/6917481983106027381/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=6917481983106027381' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/6917481983106027381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/6917481983106027381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/04/leche-y-lucha-de-clases.html' title='Leche y lucha de clases'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R_1B0US4T_I/AAAAAAAAACQ/2KaSDCNeDNU/s72-c/hayden-got-milk.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-9077311417189094850</id><published>2008-04-08T21:37:00.000-07:00</published><updated>2008-04-08T21:40:40.483-07:00</updated><title type='text'>Yesterday...</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663366;"&gt;A propósito de la sobredosis de marxismo que he tenido en los últimos meses…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de leer un cuento sobre niños pobres, mi profesor de quinto grado de primaria preguntó al grupo si considerábamos que alguna vez se iba a acabar la pobreza en el mundo. Ante el asombro de mis compañeritos utópicos, yo contesté que siempre iba a haber pobreza… y expliqué de pie frente a todos: mientras vivamos en un sistema capitalista, siempre habrá clases sociales y por lo tanto siempre habrá pobres… (luego mencioné a Cuba como ejemplo de un país con otro sistema y donde no había pobreza). No pregunten por qué recuerdo esto ni porqué una niña de 10 años pensaba aquello… Con más años y teorías sociales complicando mi cabecita, me pregunto en qué lugar vamos dejando la seguridad y simpleza de las respuestas infantiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos conclusiones:&lt;br /&gt;1. Si una niña puede entender el problema de la pobreza, ¿por qué los políticos no?&lt;br /&gt;2. ¿Acaso era yo una niña marxista? &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-9077311417189094850?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/9077311417189094850/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=9077311417189094850' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/9077311417189094850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/9077311417189094850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/04/yesterday.html' title='Yesterday...'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-7139428489640056222</id><published>2008-04-01T23:31:00.000-07:00</published><updated>2008-04-01T23:42:15.071-07:00</updated><title type='text'>Tres años</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;La última vez que vi a Alfredo Jiménez Mota iba sentado a mi lado en el auto de un amigo. Habíamos asistido a un taller de capacitación en el Tec y los acaso 20 minutos que tardamos en llegar al periódico, fue el mayor tiempo que conversé con él. Tres días después desapareció y mañana se cumplen tres años sin noticias del caso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy me llegó un correo de un colega de Hermosillo conmemorando la desaparición de Alfredo; no pude dejar de recordar la última vez que lo vi y de lamentar, como entonces, no haber conversado más con él. Lo mismo me había pasado años antes cuando murió un sabio profesor de la escuela de Letras a quien siempre veía sentado solo al mediodía en una banca; al pasar por ahí me prometía llegar al día siguiente a platicar, nunca me di tiempo; un día los paramédicos fueron por él a esa banca y no volvió. La misma promesa incumplida hice a un viejo escritor que cada vez que veía me hacía la misma invitación entusiasta a su taller literario; la última vez que prometí asistir fue el día anterior a su muerte. Ninguna de estas tres personas tenían un lugar especial o particular en mi vida, pero fueron parte cotidiana de ella. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tanto llegamos a conocer a la gente que nos rodea? ¿Cómo sería nuestra relación con los demás si supiéramos que al día siguiente podrían ya no ser parte de nuestra cotidianidad? En las películas, los protagonistas reservan sus mejores frases para el final y la solemnidad del momento es tal que el público hasta suele memorizarlas; en la vida real, uno sólo atribuye significado a ciertos momentos desde lo que pobremente nuestra memoria puede recordar una vez que el hecho está consumado. Entonces las últimas palabras, sonrisas, gestos, cobran múltiples significados que en su momento no tuvieron. Entonces los instantes en que las vidas de las personas se cruzan y descruzan sin mayor consecuencia adquieren un misterio incomprensible: un hola, un tropiezo, un disculpe, un mucho gusto, y luego cada uno sigue cargando su propia historia y destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos días me llegó una cadena que leí porque creía que sería graciosa, narraba el caso de un oficinista que murió en su escritorio; pasaron días antes de que alguien se acercara a ver qué le pasaba. La cotidianidad y la individualidad egoísta absorben hasta desaparecer al otro. Desde su llegada a la redacción, Alfredo prácticamente vivía ahí, pero cuando se declaró oficialmente su desaparición, pocos en la empresa pudieron decir que lo conocían realmente. Sí, ahí se sentaba, sí, a veces comía con algunos, de los primeros en llegar y de los últimso en irse, amable, tímido, callado, sonriente; sólo impresiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi última conversación con Alfredo fue simple y trivial, tanto que apenas la recuerdo; el trabajo, sus recuerdos de Sinaloa, el trabajo, el trabajo; si hubiera sabido que sería la última, tal vez tendría que haber sacado la grabadora y preguntar algo sensato y profundo, pero tampoco hubiera sido posible; uno no llega a conocer al otro de la noche a la mañana. A tres años de su desaparición, Alfredo puede ser una llaga que no termina de sangrar para unos; un símbolo de la lucha por la libertad de prensa para otros; una simple imagen de un joven con libreta en mano que ha dado la vuelta al mundo o un nombre más que integra la lista de periodistas desaparecidos en México. Al evocarlo, yo no me quedo con la última conversación que apenas recuerdo ni con su fotografía en carteles y pancartas, prefiero quedarme con el rutinario buenos días, la trivial respuesta al cómo estás, la amplia sonrisa y el sincero que te vaya bien que podían faltar en mis otros compañeros, pero que invariablemente eran parte de mi día cuando pasaba frente al lugar de Alfredo, un instante que sólo llegó a ocupar lugar en mi memoria cuando la rutina cambió al ser humano que me regalaba una sonrisa por un lugar vacío. Creo que al final, lo que nos dejan las personas no son todas esas imágenes que se tejen alrededor de ellas cuando se van sino los instantes cotidianos; ese tiempo, tan largo como una vida compartida o tan corto como un alegre hola, que cruza el nuestro, para ocupar un lugar que vive en la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-7139428489640056222?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/7139428489640056222/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=7139428489640056222' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/7139428489640056222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/7139428489640056222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/04/tres-aos.html' title='Tres años'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-5327009279278406067</id><published>2008-03-01T00:16:00.000-08:00</published><updated>2008-12-12T18:28:53.816-08:00</updated><title type='text'>Blowin' Dylan</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R8kT59Ma5HI/AAAAAAAAACA/xKIbTUtHUiE/s1600-h/BobDylan-London66byBarryFeinstei-1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5172687533411853426" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R8kT59Ma5HI/AAAAAAAAACA/xKIbTUtHUiE/s320/BobDylan-London66byBarryFeinstei-1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;El miércoles pasado fui al concierto de Bob Dylan en el Auditorio Nacional. Llegué cuando había empezado su primera canción y antes de verlo ya alcanzaba a escuchar su inconfundible voz rasposa. Sobrio en el negro telón sin más, en los ojos apenas visibles bajo la tejana, en el gris rata de su saco, en las tenues luces sin juegos escandalosos, en las pocas palabras dirigidas al público, en la hora y 15 minutos que cantó con las manos pegadas al teclado y los labios a la armónica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música era hipnotizante y la gente, por tanto, estaba hipnotizada. Como era México y el idioma nativo no es el inglés, fueron más los que balbucearon o simplemente se limitaron a seguir el ritmo de las canciones con pies y cabezas, que los tres o cuatro locos que exhibían a gritos su buen aprovechamiento de clases de idiomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al lugar le caben 10 mil cuerpos (y supongo que más almas), la mitad llegó durante la primera media hora y finalmente quedó aproximadamente un cuarto de auditorio vacío. Todos corearon “Like a rolling stone” (únicamente el estribillo, claro), pero pocos se dieron cuenta que Dylan estaba ya cantando LA canción. Interpretada a ritmo de una especie de jazz experimental, “Blowin’ in the wind” era tan diferente a la versión que lo hizo flotar como leyenda musical que parecía más una metáfora del cambio del mundo; la canción no podía ser la misma simplemente porque, como dijo Neruda, nosotros los de entonces, ya no somos los mismos, porque la canción ya no puede predicar respuestas en el viento a quienes no escuchan un himno sino una reliquia musical.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;br /&gt;No estuve ahí para contarlo, pero estoy segura que así no pudieron ser 40 años antes sus conciertos. Me pregunto qué sentirá Bob Dylan al descubrir que ya hace muchos años le cambiaron los parques repletos de rebeldes idealistas por una lúgubre sala donde se abre espacio entre Intocable o algún show de Disney, donde el humo sólo puede venir del propio escenario porque no se permite fumar ni tabaco; qué sentirá al no observar al público demostrando amor hacia la humanidad, sino apenas mover los pies sentados sin compartir con el desconocido de al lado ni una vaga sonrisa; al notar que sus letras ya no producen rebelión y manifestaciones, sino vendedores en masa vendiendo su imagen en posters, camisetas, tasas y discos piratas. En fin, lo que pasa con todos los rock star, que por eso lo son después de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los que nacimos después de Woodstock, del amor y paz, la marihuana y las excursiones a lugares exóticos, sólo nos queda comprar por tiquet master un pedazo de la época que nunca viviremos, para ver cómodamente sentados a una leyenda que no se cansa de permanecer en pie y, durante una hora, sentirnos un poco menos burgueses y un poco más cualquier otra cosa que sea capaz de flotar en el viento y todavía alcanzar respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-5327009279278406067?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/5327009279278406067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=5327009279278406067' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/5327009279278406067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/5327009279278406067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/03/blowin-dylan.html' title='Blowin&apos; Dylan'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R8kT59Ma5HI/AAAAAAAAACA/xKIbTUtHUiE/s72-c/BobDylan-London66byBarryFeinstei-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-7414303910041885318</id><published>2008-02-17T16:03:00.000-08:00</published><updated>2008-12-12T18:28:54.019-08:00</updated><title type='text'>Para una tarde de domingo</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;Instrucciones para un café snob&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;1.Ser un empresario con pretensiones (o frustraciones) de artista o viceversa.&lt;br /&gt;2.Situar el café en una plaza, centro cultural o pintoresco pueblo (de preferencia patrimonio histórico, es más in).&lt;br /&gt;3.Vender sólo café importado (de donde sea).&lt;br /&gt;4.Si hay comida, ésta debe tener nombres franceses o italianos, o en su defecto de alguna región indígena exótica.&lt;br /&gt;5.Las paredes deben contenter mínimo un cuadro famoso de algún famoso artista, impresionista, surrealista o abstracto (las fotos “antiguas” también funcionan si tienen desnudos “artísticos”).&lt;br /&gt;6.La música apenas debe ser audible. Únicamente se admite jazz, tango, trova y similares.&lt;br /&gt;7.Cuide el ambiente de su café: terrazas, jardiness, fuentes, sillones de la abuelita, todo mueble que sus amigos y familiares deshechen puede dar estilo “original”.&lt;br /&gt;8.Un piano o una guitarra son buen complemento ambiental, aunque nadie los use o no sirvan.&lt;br /&gt;9.No se olvide de colocar a la vista al menos dos repisas con libros (no importa el tema, nadie los leerá).&lt;br /&gt;10.Por ninguna razón vaya usted a permitir que su cocinera o “señora de la limpieza” se adueñe de la programación y ponga a los tucanes o cualesquier radio de corte vox populi.&lt;br /&gt;11.No discrimine por la apariencia a las personas que visiten su café, entre más “raros” más caché aportan a su establecimiento (sólo cuide que tengan dinero para pagar la cuenta).12.Cuídese de la compentencia, siempre habrá otro café esperando ser más snob que el suyo. &lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5168105389649163378" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R7jMeFfR9HI/AAAAAAAAAB4/n5M1qxYHLzI/s320/P1000535.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;            Sugerencia de entrada: Delicioso muffin importado de los cafés de Amsterdam.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-7414303910041885318?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/7414303910041885318/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=7414303910041885318' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/7414303910041885318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/7414303910041885318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/02/para-una-tarde-de-domingo.html' title='Para una tarde de domingo'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R7jMeFfR9HI/AAAAAAAAAB4/n5M1qxYHLzI/s72-c/P1000535.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-475495230933264219</id><published>2008-01-31T12:08:00.000-08:00</published><updated>2008-12-12T18:29:08.946-08:00</updated><title type='text'>Centralismos</title><content type='html'>MÉXICO, D.F. VS. HERMOSILLO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberca $50.00 al semestre vs. $360.00 al mes&lt;br /&gt;Clase de idiomas $ 2.00 al semestre vs. $700.00 al mes&lt;br /&gt;Transporte urbano $ 2.50 vs. $ 5.00&lt;br /&gt;Inscripción a posgrado $ 0 vs. $4,000.00&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… que los impuestos de todo ciudadano de “provincia” permitan que los capitalinos paguen dichos irrisorios precios, no tiene m…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;Minutos después de permitir que la secretaría de Hacienda me estafara de nuevo – ocho pesos para entrar a su exposición “Pago en especie” me pareció irrisorio hasta que recordé que hace menos del mes tuve que pagarle $700 pesos nada más por no declarar que no estaba ganando nada!-, reflexioné por milésima vez sobre el centralismo de este nuestro querido país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era sábado y estaba en el Zócalo de la Ciudad de México, el centro del centro; y en su centro, una popular exposición de fotografías en gran formato cuya fila para entrar era de mayor gran formato. Recorrer el centro histórico es recorrer los numero 1 del país: la primera cantina (“cerrada por remodelación”), la primera librería, el primer palacio de gobierno, la primera iglesia, la primera tlapalería (ya sé qué es) y seguramente hasta el primer puesto de tacos con salmonelosis incluida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Ciudad de México ha sido la ciudad elegida a lo largo de la historia del país: desde nuestros ancestrales indígenas hasta nuestros también ancestrales colonizadores, pasando por todos “nuestros” presidentes (a excepción del buen Benito Juárez que anduvo de errante un rato), las instituciones públicas y privadas, las universidades de “prestigio”, las empresas, museos, galerías y todo lo que suene a “nacional” ha tenido por sede el centro (a pesar del propio término que políticamente incluye a todos los estados).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como me sobraba tiempo antes de llegar a una cantina tradicional “mexicana” (que por supuesto en nada se parecen a las del n&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R6Iubd1qMhI/AAAAAAAAABo/TxXbjpoXnnc/s1600-h/zocalo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161739172321047058" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 249px; CURSOR: hand; HEIGHT: 229px" height="264" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R6Iubd1qMhI/AAAAAAAAABo/TxXbjpoXnnc/s400/zocalo.jpg" width="294" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;orte, que también son “mexicanas”), cuando salí de la exposición de artistas plásticos nacionales (que por supuesto eran sólo del centro), me dirigí al primer museo gratuito que se me atravesó. Resultó ser que era el Museo Nacional de las Culturas. Calle Moneda. Sin comerciantes ambulantes, por fin. Esculturas de Cuevas instead.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera sala me recordó los museos parisinos y romanos, pero todos juntos y como después de un desastre natural. La cultura hegemónica al inicio: Cabezas, bustos y cuerpos completos de griegos y romanos, después hebreos, egipcios, mesopotámicos y demás, hasta llegar al estrecho de Bering. En el segundo piso, entre pasillos mal iluminados y museografía pasada de moda, se refugian las culturas orientales y africanas, ya por no dejar. Culturas mexicanas: mexicas, olmecas, lo de siempre. Me sorprendió la cantidad de familias que acudían con sus hijos de primaria a tomar notas para las tareas. Las escenas me remitieron a mi infancia en la remota Aridoamérica. Mientras en el norte nos conformamos con las malas ilustraciones de los libros de texto gratuitos, en el centro pueden acudir cada domingo a reforzar y comprobar los temas vistos en clase al apreciar una copia fiel de una escultura griega o reconocer la piedra de rossetta y las tablillas de escritura cuneiforme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Real Academia de la Lengua informa: Nacional = perteneciente o relativo a una nación; Nación = Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo gobierno. Si algo es nacional, ergo, “pertenece” a todos los miembros de la nación. PERO, dudo mucho que cuando alguien de Tijuana enferme pueda acudir de inmediato al mejor hospital nacional de especialidades o si un artista de Tamaulipas quiera presentarse en Bellas Artes pueda hacerlo con la facilidad de quienes cada domingo tienen su función.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso sí, en todas las escuelas primarias de todas las ciudades, pueblos y puntos circunvecinos, cada lunes se escuchará entonar (o desentonar): “y retiemble en sus centros la tierra”… menos mal que el Himno Nacional reconoce varios centros, será el único?&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-475495230933264219?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/475495230933264219/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=475495230933264219' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/475495230933264219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/475495230933264219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/01/centralismos.html' title='Centralismos'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R6Iubd1qMhI/AAAAAAAAABo/TxXbjpoXnnc/s72-c/zocalo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-5943820673286083375</id><published>2008-01-29T15:07:00.000-08:00</published><updated>2008-12-12T18:29:09.557-08:00</updated><title type='text'>Tinto o aromatico?</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5-1vd1qMeI/AAAAAAAAABQ/j5GBDV0iTl0/s1600-h/P1020312.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161043525058048482" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5-1vd1qMeI/AAAAAAAAABQ/j5GBDV0iTl0/s200/P1020312.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Mientras planeo mi proximo texto ocioso, aqui les dejo una croniquita producto de un taller de periodismo de la FNPI en Cartagena, incluidas unas fotitos adoc con aquello del estreno de El amor en los tiempos del Colera filmado alla... les debo la foto del "tintero".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;-A 500, 200 y 100 pesos, el que quiera, aromático o tinto, llévese un vasito – voz clara, rostro moreno y arrugado, cuerpo delgado en arremangada camisa blanca y pantalón beige.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa voz clara resalta entre los murmullos y gritos de la Plaza de San Pedro en Cartagena de Indias, Colombia; una plaza de vendedores que atacan y turistas que desenfundan sus dólares, de rígidos policías y risas de niños que corren; una plaza con iglesia color arena tostada y música que impregna un aire con olor a queso y grasa de las amarillas arepas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pregunta de dónde vengo, no cree que sea mexicana, me parezco a las mujeres de su tierra, dice. José Leónidas Suárez Cadavid es originario de Yolombó, Colombia. Nació agricultor de caña. La necesidad lo hizo tintero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Cartagena la vida es difícil-sólo ha vendido una vuelta de café hoy-, pero sus empedradas calles donde una pequeña carreta de madera que arrastra con sus 56 años, de ocho de la mañana a siete de la noche le dan para sobrevivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A menos de un dólar, de los del tamaño de un dedal a los de media man&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5-0R91qMdI/AAAAAAAAABI/iCDD_IvGsMI/s1600-h/P1020419.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161041918740279762" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5-0R91qMdI/AAAAAAAAABI/iCDD_IvGsMI/s320/P1020419.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;o, los vasos de cristalino plástico se llenan del café color miel derretida, olor tierra quemada y sabor... “sabor a café”, describe don José sin conflictos ni metáforas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto su mirada atraviesa la plaza y sus losetas rosadas, la plaza y sus mesas de café frente a la iglesia de piedra. “Los policías no nos dejan quedarnos en un solo lugar, uno debe moverse porque si no nos llevan”, lo reafirman las artesanas sentadas en los escalones de la parroquia, después el vendedor de dulces y luego el pintor ambulante, todos amigos de don José.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los policías han sido siempre su temor, cuenta mientras caminamos hacia la tienda que le distribuye el café, chicles, cigarros, dulces. Anda de un lado a otro de la ciudad como ha andado de una ciudad a otra, de un país a otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuando era joven fui polisón, me fui en un barco a Estados Unidos, no me atraparon... sí, sí sentí miedo, no comí en cuatro días”, dice con voz de nostalgia por aquellos 25 años de edad en las palabras. Lo recuerda con una sonrisa, allá se vivía mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro años y medio en New Jersey – primero como “dish washer” y luego como agricultor- le hicieron querer vivir en aquel país para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Buen café, mal país.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;“Si la migra no me hubiera encontrado, seguiría viviendo en Estados Unidos, en Colombia no hay futuro”, asegura mientras pasa llanta por llanta su carreta de madera de las cuidadas banquetas del centro histórico de Cartagena al barrio de Getsemaní, un lugar que por su pobreza y penumbra hace honor al bíblico del mismo nombre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La belleza del Cartagena para turistas ha quedado atrás. El Cartagena para vivir, el tras bambalinas, aparece al descorrer la cortina de polvo y máquinas de construcción. Los balcones de colores son ahora desgastados barrotes que parecieran a punto de caer de edificios aún más fantasmales que los rostros que de ellos salen; rostros oscuros como la noche misma, risas producto del polvo blanco que inhalan en plena calle. El escenario para una película de piratas está listo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don José vende el último cigarro a un joven despeinado, con olor a tres días sin baño y varios con alcohol. Continuamos el camino, sólo dos cuadras más. Allá (en Estados Unidos) podía comprarse un cambio de ropa con un día de trabajo; aquí (en su propio país) apenas gana para comer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A un termo le caben 25 “tintos” de 100 pesos. La tienda le vende a 1, 100 el termo y él le gana 300 pesos a cada uno de los cinco termos que en promedio vende. Otros venden hasta 10 termos en el día, explica, pero él no se preocupa tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La esquina de Getsemaní” es un oasis de luz, amarillenta y opaca, pero más luminosa que las calles que lo rodean. Aunque la tienda vende desde dulces hasta artículos de cocina y limpieza, sin orden sobre anaqueles de madera vieja, el aroma que desprende no puede ser otro que el mismo que pasea don José. El café es molido por dos alegres jóvenes que atienden a 40 tinteros todo el día, todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mal café sabe a “viejo, arrinconado”; el que don José vende, asegura él mismo, es buen café, no tan bueno, porque ése cuesta más, pero de los mejores. Es café Dolca. Instantáneo, revela tímido el tintero. La gente cree que es del tradicional, el tostado y colado, pero eso tomaría mucho tiempo. En realidad, el café de los tinteros es el mismo que cualquier persona podría hacer en su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su casa está ce&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5-4-91qMgI/AAAAAAAAABg/0bAGlYk6zjw/s1600-h/P1020328.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161047089880904194" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5-4-91qMgI/AAAAAAAAABg/0bAGlYk6zjw/s200/P1020328.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;rca, al salir de la tienda, sin carreta, ni tinto, ni cigarros, nos despedimos. Nunca tuvo hijos, se separó de su esposa hace 16 años. Ahora vive solo en un pequeño cuarto de edificio del mismo barrio, a unas cuadras de la tienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, como todos los días, debe trabajar de siete de la mañana a ocho de la noche, o hasta que la policía lo deje. “Este es un lugar malo, vaya con cuidado”, y desaparece en un empedrado callejón oscuro de destartalados balcones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, en efecto, está en la misma plaza. Su café pasa por los labios de un cartagenense como por los de un extranjero. Café y cigarrillos, lo que más vende. “El café se acompaña con cigarro, sabe mejor”, no, él ya no fuma, pero toma café desde los cuatro años. Sabe que dicen que hace daño, pero él no lo cree, una tía suya tomó café de los tres a los 80 años y nada le pasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La temperatura del café es como la temperatura de Cartagena: Caliente hasta sentir un sol por dentro. Ahí puede estar la clave de que en la costa colombiana se tome tanto café, deduce don José: “El tinto quita la sed, refresca”; no sabe por qué, pero así es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le gusta el café colombiano, pero sigue ahorrando para irse, tiene la esperanza del sueño americano. “Si pudiera irme me iría, aquí no hay futuro”, vuelve a repetir en su propia letanía. Los dos millones de pesos colombianos que debe reunir para el viaje y un pasaporte falso lo atan a la carreta de tinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que sabe que vivo en la frontera, él hace las preguntas: “¿Cuánto cuesta el avión a Sonora? ¿La policía vigila mucho el desierto? ¿Es peligroso?”. No hay tiempo de responder, la otra policía, la de aquí, la que para él es peor que la de allá, viene en su dirección, debe cambiar de plaza, ya ha estado demasiado tiempo en un solo lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-5943820673286083375?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/5943820673286083375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=5943820673286083375' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/5943820673286083375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/5943820673286083375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/01/tinto-o-aromatico.html' title='Tinto o aromatico?'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5-1vd1qMeI/AAAAAAAAABQ/j5GBDV0iTl0/s72-c/P1020312.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-6667087813165103004</id><published>2008-01-26T21:18:00.000-08:00</published><updated>2008-01-26T21:20:26.221-08:00</updated><title type='text'>Herencias</title><content type='html'>&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Hace seis meses, un día de agosto que debió ser como el 6, mi mamá echó un flachazo de buenas a primeras mientras yo salía apurada a impartir mi primera clase formal contratada por una prestigiada institución educativa privada con campus en todas partes. Ella argumentó que era el primer día de maestra de su querida hija y que eso era importante. Tratando de entender su lógica, me pregunté por qué entonces no me había tomado una foto en mi primer día de trabajo en el periódico más conocido del estado, al fin había estudiado para periodista y no para maestra. Claro, no había explicación más obvia: mi mamá es maestra.&lt;br /&gt;No sé en qué momento uno decide su profesión (yo creo seguir sin decidirla), pero si hacemos un recorrido flashback por nuestra historia solemos encontrarnos con indicios o pequenos símbolos de nuestra vocación.&lt;br /&gt;Mis hermanos y yo crecimos viendo a mis papás planeando clases los domingos y discutiendo problemas de los alumnos en las comidas, pero también afirmando que no seríamos maestros. Mis papás decían que éramos libres de estudiar cualquier carrera, y lo hicimos: mi hermana está a punto de ser enfermera, mi hermano estudia medicina y yo me gradué de periodismo y letras. Sin embargo, los tres hemos llegado a dar clases de alguna u otra extrana forma.&lt;br /&gt;Ayer entré por primera vez ( y por metiche) a una clase de bioquímica que mi hermano imparte en la facultad de medicina de la UNAM a estudiantes menores que él (por supuesto no entendí nada, y sí, él debe ser más nerd que yo). Necesité sólo seis meses en la docencia para entender la foto de mi mamá. Sé que es cursi, pero también se me antojó tomarle una foto a mi hermano.&lt;br /&gt;Apenas unas semanas antes, en Hermosillo, esperando se desocupara para entregarle unas llaves, observé a mi papá dando clase. Cuando era nina debí haber visto muchas de sus clases, pero hasta ahora que vi a mi hermano y que me recuerdo a mí misma frente a un grupo, me doy cuenta de que la vocación pareciera ser una ineludible herencia genética (claro, no en el sentido estrictamente positivista del término, no soy científica y no tengo forma de comprobarlo). No sólo el hecho de dar clases en sí, sino el estilo, la forma de interactuar con los alumnos, de explicar o ejemplificar, independientemente de la materia, es el misma en los tres (tendría que observar a mi hermana explicando salud reproductiva a las senoras de su clínica para comprobar la tesis).&lt;br /&gt;Antes de llegar a ser profesroa por determinación de un contrato que así me nombraba, ya lo había sido al jugar a la escuelita, dar asesorías a mis companeros de primaria, instalar mi propia escuela de inglés para mis amigas de secundaria, dar catesismo e impartir capacitación diversa (lo de haber tenido un novio profesor lo dejo optativo de incluirse en la lista).&lt;br /&gt;Para algunos amigos que comparten el oficio, ser maestro es sólo un trabajo que te deja dinero y tiempo para escribir; para otros es una actividad productiva como cualquier otra. No sé si ser maestro será el mejor oficio del mundo como dice mi mamá (por las vacaciones, sin duda), pero lo cierto es que descubrir esa vocación en mí fue como cuando un nino descubre que además de gatear puede caminar, y que esta actividad le resulta tan cómoda y natural como la otra (claro, como los ninos, después de varios esfuerzos por no caer en el intento).&lt;br /&gt;En términos religiosos, la vocación alude a un llamado divino para realizar cierta actividad. Independientemente de las creencias del lector, lo del llamado (divino o no, según cada quien) es la explicación, si no científicamente comprobable, sí más intuitivamente creíble. La vocación supera a la profesión u oficio del individuo, a sus metas y voluntad. La vocación no es el resultado de cursar una carrera universitaria, sino el de toda una vida de pequenos o grandes signos a la espera de ser interpretados y vividos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-6667087813165103004?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/6667087813165103004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=6667087813165103004' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/6667087813165103004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/6667087813165103004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/01/herencias.html' title='Herencias'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-3745164916943762764</id><published>2008-01-25T15:38:00.000-08:00</published><updated>2008-12-12T18:29:09.738-08:00</updated><title type='text'>Ciudades flotantes II</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5tOZt1qMbI/AAAAAAAAAA4/yzKZ1b1f9JI/s1600-h/monet1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159804001791390130" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5tOZt1qMbI/AAAAAAAAAA4/yzKZ1b1f9JI/s200/monet1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#993399;"&gt;Hoy cumplo una semana en México, D.F., la ciudad que será mi hogar al menos por dos anios. Como si la fotografía panorámica que tomé desde la Torre Latinoamericana la primera vez que vine hubiera sido tomada ahora por varios lentes, el D.F. se aleja y se acerca a mí con tan sólo un girar de la mirada. Para todos los que detectan mi acento “norteno”, aún soy extranjera en mi propio país; para mis nuevos companeros chilenos y colombianos, soy una guía turística.&lt;br /&gt;Ante mi evidente resistencia a subir a un “pumita” (transporte gratuito utilizado al interior de la UNAM para transportar “pumas”, es decir, estudiantes de dicha universidad), un amigo de mi hermano pregunta y expresa su reacción ante la también evidente respuesta: “En Hermosillo no te subías a los camiones? Qué fresa”. La ciudad que era por fines de semana o vacaciones, una ciudad de conciertos, galerías, museos y bonitos restaurantes, ahora será además, y por dos anios, la ciudad del tráfico desesperante, el tufo de alcantarillas, el miedo a calles solas, aglomeraciones en metro y la lucha por un lugar en el “pesero”.&lt;br /&gt;En la casi siempre larga fila de espera de otro “pumita”: temo preguntar si estoy en la fila adecuada para subir a la ruta 3, zona cultural. La joven de adelante me mira de reojo como yo al senor que sigue de mí. Minutos después llega un camión y ambos voltean desconcertados a preguntarme si estaban en la fila correcta; me habían ganado por un segundo a preguntarles lo mismo. Nota recordatoria: cuando me sienta perdida en la inmensidad del universo chilango, pensar que todos somos extranjeros de alguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-3745164916943762764?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/3745164916943762764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=3745164916943762764' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/3745164916943762764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/3745164916943762764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/01/ciudades-flotantes-ii.html' title='Ciudades flotantes II'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5tOZt1qMbI/AAAAAAAAAA4/yzKZ1b1f9JI/s72-c/monet1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-5554780017385167523</id><published>2008-01-24T17:39:00.000-08:00</published><updated>2008-12-12T18:29:09.997-08:00</updated><title type='text'>Ciudades flotantes</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5tRs91qMcI/AAAAAAAAABA/u9l72WfgFO4/s1600-h/P1000301.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159807631038755266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5tRs91qMcI/AAAAAAAAABA/u9l72WfgFO4/s320/P1000301.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5tNPt1qMaI/AAAAAAAAAAw/Kizi7xLDyFk/s1600-h/P1000290.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159802730481070498" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5tNPt1qMaI/AAAAAAAAAAw/Kizi7xLDyFk/s320/P1000290.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#993399;"&gt;Lo último que acabo de leer de Sergio Pitol (gracias a mi amigo Josué por presentármelo formalmente) me hizo recordar mi personal experiencia con Barcelona. “La verdad es que no cambiaría Barcelona por ninguna ciudad del mundo”, escribe Pitol en su diario; si mal no recuerdo (snif por mi diario de viaje, no sé dónde lo dejé) en el avión Barcelona-Roma, hace 12 meses y algunos días, finalicé la descripción de mi magical mistery tour por Espana, afirmando rotundamente: “quiero vivir en Barcelona” (a lo que después de la románica experience agragaría “con un italiano”, ja).&lt;br /&gt;Menos meses atrás, en Cartagena de Indias, mi profesor espanol de un taller de periodismo para latinoamericanos, se sorprendió ante mi confesión sobre aquella ciudad de la madre patria, para él, a pesar de ser espanol, era simplemente inconcebible que después de conocer las principales capitales de Europa, me decidiera por Barcelona.&lt;br /&gt;La coincidencia no es sorprendente para mí. Si Pitol fue capaz de ser rotundo respecto a Barcelona después de haber vivido la pobreza más extrema de su vida en aquellas calles, no veo por qué no podría afirmarlo yo después del agradable clima primaveral en pleno cruento invierno europeo (el precio que uno paga por no pagar más), la deliciosa paella (con vinito por supuesto), la fiesta de todos los días (y todo el día) en las Ramblas y hasta la inevitable visita a Zara.&lt;br /&gt;Supongo además que tantos días de aeropuertos, lenguas diversas menos la tuya, comidas extranas al paladar y un frío peor que el de las novelas de Charles Dickens y Victor Hugo juntas, terminaron por aumentar el contraste y dotar a Barcelona de cualidades de paraíso dantesco.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El arte de la fuga de Pitol&lt;/em&gt;, con sus páginas plagadas de imágenes y escenas de las ciudades más clásicas en el ritual de international tourist hasta las más extravagantes al antojo intelectual, me ha hecho pensar precisamente en eso, las ciudades, las ciudades y la idea que son antes y después de gozarlas, sufrirlas, vivirlas.&lt;br /&gt;Antes de estar en ellas, las ciudades pueden ser un simple punto más en ese mapamundi que debimos memorizar en la escuela primaria o una idílica imagen pegada en algún rincón de nuestro cuarto o nuestros suenos.&lt;br /&gt;Una vez puestos los pies en la prometida tierra, la realidad puede ser cruel o generosa, pero siempre sorprendente. Gracias a la experiencia in situ, las imágenes de algunas ciudades han adquirido ángulos diversos: Londres sí es la ciudad de neblina y misterio de Holmes, con la elegancia majestuosa de todos sus reyes y la frialdad de todos sus súbditos; París puede dejar de ser la “Ciudad luz” si se te ocurre perderte en la salida de un metro de un barrio negro con un nivel 2 de lengua local y la anorada visita a la Torre Eiffel puede ser un suplicio si no vas bien abrigada una fría noche de invierno; Roma es Roma y Ámsterdam no exhibe parejas gay al por mayor en cada esquina, sólo en ciertas (los coffee shops… son los coffee shops).&lt;br /&gt;Hay ciudades que rompen su encanto de postal turística a la menor provocación, hay ciudades que no se terminan de conocer ni viviendo en ellas cien anios, pero hay ciudades que inevitablemente siguen siendo idílicas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-5554780017385167523?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/5554780017385167523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=5554780017385167523' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/5554780017385167523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/5554780017385167523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/01/ciudades-flotantes.html' title='Ciudades flotantes'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cn7rZjbVwBQ/R5tRs91qMcI/AAAAAAAAABA/u9l72WfgFO4/s72-c/P1000301.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8092973189342605404.post-5388968252509149436</id><published>2008-01-23T10:19:00.001-08:00</published><updated>2008-01-23T12:06:25.638-08:00</updated><title type='text'>Hello world!</title><content type='html'>&lt;span style="color:#993399;"&gt;Hola. Este es mi nuevo blog y con el cumplo una parte de mi lista de propositos nuevos: escribir mucho mucho... Disculpen a mi computadora gringa que sigue sin querer aprender la gramatica espanola. Esperen algo pronto...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8092973189342605404-5388968252509149436?l=lilalili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lilalili.blogspot.com/feeds/5388968252509149436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8092973189342605404&amp;postID=5388968252509149436' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/5388968252509149436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8092973189342605404/posts/default/5388968252509149436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lilalili.blogspot.com/2008/01/hello-world.html' title='Hello world!'/><author><name>LilaLili</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02964564181815646734</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_cn7rZjbVwBQ/R5qn9t1qMYI/AAAAAAAAAAk/rWpMyPlsE_4/S220/Lilix.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
